Haciendo zapping en los titulares del diario, me encuentro con un tema interesante: “el principe carlos lidera una campaña para salvar los bosques de alcornoque”. Estos bosques milenarios y ubicados principalmente en Europa, dan origen al tradicional corcho que ampliamente usaba la industria del vino en el mundo. Hoy, según dice el articulo, el 69% de los “corchos” son naturales, hace una decada ese valor alcanzaba al 95%.
Lo que primero me llamó la atención es como ya hemos interiorizado la idea de que el beneficio económico de un activo natural es lo que fundamenta su existencia. Para que el bosque exista, debe tener un Mercado. Para que la selva exista, debe transarse un bono de carbono. Para que un parque nacional se mantenga, debe tener turistas.
Tiempo atrás, un grupo de cientificos descubrió que la gallina existió primero que el huevo, hoy un economista podrá afirmar que el vino tuvo que existir primero que el bosque de alcornoque.